Personas desaprensivas continúan robándose las tapas de los filtrantes y de las alcantarillas de las principales calles y avenidas de Santiago, dejando los huecos que se convierten en peligros permanentes para los transeúntes cuando están en las aceras y para los conductores si están en medio de las vías.
Son muchas las calles, avenidas, carreteras y autopistas que tienen filtrantes sin tapas y que se convierten en peligros para las personas que cruzan de un lado a otro y que no advierten que pueden caerse dentro de ellos y lo mismo puede pasarles a los vehículos si no son advertidos por los conductores.
Este país es un desorden, generalmente y en palabras vulgares, pidiéndole excusa a nuestros lectores, esto es una mierda.



