13 jul 2010

La Mansión recupera su brillo presidencial



Dos parejas presidenciales y una boda principesca dan historia a este hotel en las montañas de San José de las Matas que ha sido remozado nuevamente. Los presidentes Horacio Vásquez y Rafael Trujillo la hicieron su morada y tan felices y saludables se mostraban habitándola que la emplearon por temporadas como casa de gobierno donde despachaban asuntos de Estado alejados de los trajines y bullicio citadinos. Flor de Oro, una de las hijas del Generalísimo, llevó a aquellas montañas acogedoras a colaboradores del régimen, amigos, parientes, allegados para celebrar la que en 1952 constituyó "La boda del año" con el afamado casanova Porfirio Rubirosa.

Embajadores acreditados en la República se alegraron de presentar allí sus cartas credenciales fascinados por la belleza, el verdor, la frescura de aquel entorno que semejaba un paraíso con sus plantas y flores y el sonido incansable de ciguas palmeras y carpinteros que comparten el precioso ambiente con tórtolas, cotorras, palomas, iguanas y otras especies.

Artistas y escritores extranjeros llegaron desde lejanas tierras para refugiarse en ese espléndido edén propicio a la creatividad y el descanso. Frente a la Cordillera Central, el Pico Duarte, La Pelona, dispuesta a ofrecer el dominio de la ciudad desde cualesquiera de sus pasillos, quioscos, salas de estar, pequeños puentes, balcones, abierta al recreo de la mirada en el grato verdor de sus almendros, cajuiles, higos, samanes, mangos, limoncillos y el variado color de sus flores, "La Mansión" se entrega de nuevo abundante, generosa, más refulgente que en sus épocas de mayor brillo.