La Barrick Gold está perdiendo la estratégica batalla de opinión pública. Una serie de traspiés que incluyen la forma en que fue aprobado el contrato por parte del Congreso -sin que muchos legisladores lo leyeran- agresiones innecesarias de la empresa minera contra sectores en la Provincia Sánchez Ramírez; un torpe manejo de opinión pública de la intoxicación en sus instalaciones, están haciendo perder puntos a la empresa canadiense.