
Lo que vemos en el PRD es apenas el comienzo del descalabro e igual lo del PLD, tan solo marca la ruta que llevará a ambos partidos a la crisis que debe parir un nuevo sistema de partidos en el país, con sentido ético y con voluntad de cambios profundos en la sociedad, tanto en lo político como en lo social y económico.La descomposición moral corroe a ambos partidos y un pueblo que empieza a ver el horizonte de la política actual agotado, pero que requiere de un empuje de nuevas fuerzas sociales, nuevos actores políticos-sociales que asuman un liderazgo renovado y con moral ciudadana y patriótica.El PRD va al despeñadero, pues las renuncias continuarán en todo el país porque la forma en que la cúpula que dirige esa organización no tiene miramientos para imponer caprichos e intereses de grupos; no hay respeto a las reglas de juego de la democracia interna ni a la sociedad misma; por eso defienden a los corruptos asociados. Pero igual los afectados internos no miden las consecuencias del desafío porque igualmente procuran intereses particulares. Son iguales en los despropósitos, pero no se respetan, la ambición es muy grande.Sigue que hay más →


